Blog de dicotómico

Breve insinuación a lo inestable.

Comentario y crítica a la saludable conformidad, partiendo por dejar el ideal sin rumbo y fundado en la útopica idea del pensar.

Recensión: "Los cuervos"

Escrito por dicotomico 03-05-2018 en Alta. Comentarios (0)

“Los Cuervos” escena de la película “Los sueños” de Akira Kurosawa, nos da la bienvenida a un escenario solo imaginado por el autor, que a su vez a criterio suyo es la imaginación y motivación de Vincent Van Gogh, redacta sobre un pintor joven que analizando los cuadros de dicho autor en una exposición se traslada a una Francia abarrotada de paisajes pintorescos y de una ruralidad única, comprende antes del encuentro con Van Gogh que es lo que motivaba a dicho pintor en la búsqueda de pasteles únicos en sus cuadros, al conocerlo no declara más que con su mirada un pensamiento de equidad con la sorna dictada por las mujeres aledañas y una comprensión ahondada por desesperación de saber que será los siguiente que pensara este gran personaje, por ello lo sigue y se encuentra entre escenarios dibujados por él, lleno de confusión y formidable impresión recibe una fatua creatividad que lo hace volver a la exposición.

Opinión: Ambiguo, con muchas imágenes y conceptos al aire, señala la importancia del sacrificio antes de lograr la belleza, meta principal de Van Gogh, crea mucha ilusión en sus escenarios y recalca la idiosincrasia social de ver diferente a quien utópicamente busca la perfección en su obra. 


Recensión: "Transformemos el Perú"

Escrito por dicotomico 26-04-2018 en Filosofia. Comentarios (0)


Recopilación de imágenes y videos, que al iniciar promueve la crítica en base a una pregunta,  resalta la viveza y criollismo con la cual genera el reproche, continua cuestionando los valores que da por perdidos en nuestra sociedad y reincide en que el Peruano provoca esa anemia cultural de la cual tanto se queja, critica la demagogia que existe en el Perú al reconocer su raza o procedencia, pues realza su crítica en una frase que se recreó y utilizó en un campeonato de futbol, tal vez como indica el campeonato más importante hasta ahora ganado, menospreciando la habilidad de generarse empatía con lo fácil y dejando de lado aquello que necesita o implica sacrificio, termina el audiovisual bajo la premisa del que sería si hoy nos realizamos la pregunta contraria con la cual comenzó. “¿En qué momento mejoró el Perú?” (Denegri, 2010).

Denegri, C. (Productor). (2010). Transformemos el Perú [Youtube]. De https://www.youtube.com/watch?v=oJIhNHIC95Q/

Opinión: Ingenioso audiovisual, que intenta demostrar él porque los Peruanos nos sumergimos en la mediocridad,  dando como respuesta  la viveza y audacia con la cual afrontamos nuestro día a día, mas por como plantean la incógnita, puedo deducir que las personas a cargo de producir dicho, pertenecen a un estrato económico pudiente desde su infancia, cegándose a una realidad que se contrapone al egoísmo detectado por ellos, puesto que si nos sumergimos a la creatividad y fuerza sorprendente que tenemos los Peruanos para sobreponernos a las adversidades, también podríamos detectar una falta de criterio  que nos convierte en inocentes genios, ilusos creadores, transmutándonos al final en relucientes conformistas ante lo ajeno.


Recensión: "Mas información, menos conocimiento"

Escrito por dicotomico 26-04-2018 en Filosofia. Comentarios (0)

Crítica activa al libro “The sallows” escrito por Nicholas Carr, pondera el significado de vivir a costas de la masificación de información, dada por los avances tecnológicos como el internet, haciendo hincapié en sus consecuencias y como el mundo va olvidando el uso de la crítica en el libre pensar, dejando de lado valores intelectuales como la lectura profunda y  el raciocinio epistémico. Dilata el tema con una observación dada por Marshal Mc Luhan, filósofo que vaticino en una frase la estupidización de generaciones póstumas a la creación del televisor, pues realmente produce cierta desazón, como indica el autor, darte cuenta que nuestras pulsaciones intelectuales tienden a debilitarse en muchas escusas y enumerando frustradas culpas, que al mismo tiempo rehacen tu vida con una arritmia naturalmente mediocre y desarrollando el marcapasos de la indolencia como solución, me agrada la propuesta del autor al término de su columna. ”Habría que empezar de nuevo, entonces, y a ver si esta segunda vez lo hacemos mejor” (Vargas Llosa,2011).

Vargas Llosa, M. (31 de julio del 2011). Más información, menos conocimiento. El país. Recuperado de https://elpais.com/diario/2011/07/31/opinion/1312063211_850215.html

Opinión: Vargas Llosa recalca que puede parecer histriónico el lamento que redacta en base al libro de Carr, pues incide que no posee los conocimientos adecuados para juzgar tamaña controversia, mas coincido en que la robotización humana es real, actualmente y a la postre benefactora de todos los males que transporta hoy la democracia e ideales sociales, traducido claro está, en populación del pensamiento. 


Ecce Homo

Escrito por dicotomico 19-04-2018 en Filosofia. Comentarios (0)

Es un debate añejo discutir si la inspiración tiene un origen divino o espiritual o es solamente el resultado del trabajo y la optimización mental. En realidad ambos puntos de vista no se contradicen necesariamente -pueden complementarse-, pero no intentaremos aquí hacer una teoría de la creatividad, sino solamente mostrar esta noción de que la creatividad puede experimentarse como un acto de posesión, un asalto del genio, un rapto. Esta idea era defendida por los griegos y el mismo Sócrates señala que la posesión (la manía) es superior a la mesura (a la sophrosyne), justamente porque la primera proviene de los dioses. Enel Fedro, Platón habla sobre cuatro manías vinculadas a un dios diferente. Una de ellas, la teléstica, está vinculada a Dioniso; esta es la manía de los misterios religiosos, la manía del estado de trance. Dioniso es, como todos saben, el dios con el que Nietzsche se identificó y cuya actitud extática y desenfrenada buscaba rescatar, en oposición a lo apolíneo y lo cristiano, en lo que veía la mesura y la racionalidad. 

Hoy en día la manía es un término peyorativo, ligado a la psicopatología, lo cual nos muestra que estamos en una época racionalista. Sin embargo, a la sombra de la razón, la manía o los estados de posesión y rapto siguen fascinando a los individuos y siguen ocurriendo, aunque suelen ser rápidamente controlados por fuertes fármacos o suprimidos por el individuo por el temor a la marginación social. A la vez existe un creciente interés por conocer los mecanismos de la creatividad y crear protocolos para fomentarla, particularmente dentro de esquemas de productividad laboral (ya que no son muchas las personas que hoy en día ansíen verse arrastrados por las musas para escribir poemas místicos). De aquí que haya surgido el término "flow" en la psicología, para explicar estos estados de creatividad funcional y secular. Formas domesticadas y consistentes de las manías divinas. 

Si se quiere entender estos procesos de creatividad o inspiración, sin duda uno debe voltear a Nietzsche, quien en la década de 1880 vivió un período efervescente de productividad, uno de los más notables en la historia de la filosofía y de la literatura., caracterizado por lapsos de intensa creatividad, escribiendo libros en semanas, literalmente a la manera de "revelaciones". 

En Ecce Homo, el texto que es una especie de autobiografía, escrita poco antes de su colapso mental, Nietzsche narra cómo escribió Así habló Zaratustra, en un período en el que salía a caminar a la montaña cerca de la bahía de Rapallo. Fue en una de estas caminatas, en una encrucijada, que primero Zaratustra lo emboscó, literalmente, porque Nietzsche habla de cómo lo que era uno se convirtió en dos, es decir, su personalidad se desdobló. Así, escribió las tres primeras partes de este texto en ráfagas de 10 días. A este estado de posesión creativa -que en términos de la psicología de Jung es claramente una posesión del inconsciente arquetípico- lo llamó también la "gran salud" (paradójicamente, puesto que se encontraba ya afectado por problemas de salud, y al final acabaría en un hospital mental). Una gran salud que es la aceptación voluntaria de la tragedia de la vida -una tragedia que se percibe como un destino-. El siguiente pasaje es una de las manifestaciones más límpidas y poderosas que existen para entender el fenómeno de la inspiración. Vemos plasmada esta noción que ha distinguido a profetas y poetas por igual y que parece dotar a la vida creativa de una cualidad inexorable, de ser una especie de destino superior. El hombre se revela como un instrumento de una fuerza numinosa. El poeta Rumi había expresado lo mismo comparándose con una pluma que no sabe lo que la mano va a escribir; así él y la divinidad. Y Nietzsche: Se oye, no se busca; se toma, no se pregunta quién es el que da; como un rayo refulge un pensamiento.

¿Tiene alguien, a finales del siglo XIX, un concepto claro de lo que los poetas de épocas poderosas denominaron Inspiración? En caso contrario, voy a describirlo: Si se conserva un mínimo residuo de superstición, resultaría difícil rechazar de hecho la idea de ser mera encarnación, mero instrumento sonoro, mero médium de fuerzas poderosísimas. El concepto de revelación, en el sentido de que de repente, con indecible seguridad y finura, se deja ver, se deja oír algo, algo que le conmueve y trastorna a uno en lo más hondo, describe sencillamente la realidad de los hechos. Se oye, no se busca; se toma, no se pregunta quién es el que da; como un rayo refulge un pensamiento, con necesidad, sin vacilación en la forma -yo no he tenido jamás que elegir-. Un éxtasis cuya enorme tensión se desata a veces en un torrente de lágrimas, un éxtasis en el cual unas veces el paso se precipita involuntariamente y otras se torna lento; un completo estar-fuera-de-sí, con la clarísima consciencia de un sinnúmero de delicados temores y estremecimientos que llegan hasta los dedos de los pies; un abismo de felicidad, en que lo más doloroso y sombrío no actúa como antítesis, sino como algo condicionado, exigido, como un color necesario en medio de tal sobreabundancia de luz, un instinto de relaciones rítmicas, que abarca amplios espacios de formas -la longitud, la necesidad de un ritmo amplio son casi la medida de la violencia de la inspiración, una especie de contrapeso a su presión y a su tensión-... Todo acontece de manera sumamente involuntaria, pero como en una tormenta de sentimiento de libertad, de incondicionalidad, de poder, de divinidad... La involuntariedad de la imagen, del símbolo, es lo más digno de atención; no se tiene ya concepto alguno; lo que es imagen, lo que es símbolo, todo se ofrece como la expresión más cercana, más exacta, más sencilla. Parece en realidad, para recordar una frase de Zaratustra, como si las cosas mismas se acercasen y se ofreciesen para símbolo («Aquí todas las cosas acuden acariciadoras a tu discurso y te halagan: pues quieren cabalgar sobre tu espalda. Sobre todos los símbolos cabalgas tú aquí hacía todas las verdades... Aquí se me abren de golpe todas las palabras y los armarios de palabras del ser: todo ser quiere hacerse aquí palabra, todo devenir quiere aquí aprender a hablar de mí»).

(Ecce Homo, Alianza Editorial, Madrid, 1981. Trad. Andrés Sánchez Pascual)



Mi encuentro con Apolo

Escrito por dicotomico 16-04-2018 en alto. Comentarios (0)

Te observo fijamente al lado mío y pienso que somos como dos vinos semisecos intransigentes, con menor cantidad de Taninos que uno seco, característica que nos separa de los frígidos y empalagosos, misma que nos lleva a producir un sentimiento denso en muchas bocas, que por equidad nos crea elogios como oscuros vilipendios.

 No contestamos a conservadores naturales, y puedo decir aún así que no nos añejamos con simpleza, aunque no lleguemos a ser de la moral y decencia de un Cabernet Sauvignon, ni pertenezcamos a la casta Borbona o Californiana, sabemos a poesía para nuestros más arduos probadores.

 Apolo me exclama...

¡Una diferencia entre ustedes!;

Que no sea una definición errática ni mucho menos lastimera, para nada sobria,

que sea desinhibida y de origen natural, suplica al final, el panteísta con su demanda...

En son de argüir como consecuencia natural, objeto llamándote "Merlot", de calidad suave y refinada, con apariencia sensible y al mismo tiempo genésica, de un cuerpo atractivo y claro que se deja saborear como una tarde primaveral, de esencia sahariana y amazónica, que por ende se presta a la combinación de vinos más duros y tánicos, poseedora de un aroma floral moderado con chocolates y tabaco, y de besos…

¡Y qué besos!, con sabor a grosellas y cerezas;

Debido a su proporción de taninos no se añeja por un largo periodo, es más no es necesario añejarla....

 La racionalidad me interrumpe, palabrea murmurando algo inentendible y luego implora mi nombre.

Sin desasosiego, obstinado y al mismo tiempo tiritante ni amedrentado, formulo así....

Yo señor, soy "Malbec" confirmo;

De origen parecido a la "Merlot", considerado como producto de varietal único, pero no tan selecto ni elegante como ella, soy principalmente de multifunción, de apariencia casquivana, de un cuerpo grueso y algo oscuro, que rememora esos domingos lluviosos, de fácil beber y probar, aunque a veces de persistencia algo tosca y naturalidad torpe, tiendo a ser delicado para fauces del epicureísmo que me celebran en trabajos relativamente globales, dueño de un sabor a ciruelas y anís, poseso de largos aromas de tierras húmedas y frutos secos, que tampoco necesito añejar... y por ende combino mejor con Pizzas.

La deidad estalla en risa confundida, aflora en mis sentimientos encarnecidos hace mucho por un racimo peculiar, me mira con compasión e ira y al momento de dejarme en libertad al galope de un golpe destinado al chapoteo moribundo del derrame, despierto…

Pues despierto soso y ambicioso me preparo al segundo encuentro con Apolo.